lunes, 1 de junio de 2009

Transantiago


Las críticas sobre el nuevo sistema de transporte de nuestra no tan querida ciudad han sido abundantes desde el primer día de funcionamiento, un 2 de febrero del 2007. Ya a más de dos años desde ese caótico primer día, si bien las críticas y quejas han disminuido y quizás ya no se hacen públicas con la malicia clásica de los medios de comunicación, están aun presentes en el aire corrosivo y poluto de Santiago.
Buscar una opinión objetiva sobre cuáles son los principales problemas es difícil de encontrar. Debo aclarar, antes de explayarme, que soy un observador externo de este tema, no estoy a las 8 de la noche en un paradero esperando que pase un troncal vacio, pero como conductor veo los azotes de una forma... distinta. Hagamos un intento enumerando algunos de los problemas y sin despreciar, las virtudes:

1.- Las Nuevas Tecnologías: La famosa tarjetita BIP!, el inicio de la revolución tecnológica del famoso nuevo sistema. Debo admitir que aun no entiendo mucho el sistemita, que si te subes al Metro y tomas un troncal en menos de una hora y media no te cobra, pero si cambias de un troncal a un bus de acercamiento te cobra la mitad etc. Al parecer la mejor opción es cargar un par de lucas el día lunes y pasar la tarjeta sin pensar en los tiempos. Aun así, me parece muy buena la unificación de los sistemas de transporte público, el poder recorrer Santiago con un pequeño rectángulo de plástico es un gran avance. Además cabe mencionar que los asaltos a los choferes de estas "maquinas del avance" han disminuido considerablemente, ya que no andan con el dinero encima del tablero.
El invisible sistema GPS que controlaría la periodicidad de los recorridos, no ha sido un tema muy comentado como uno de los problemas, ya que al parecer, funciono solo el primer día y una pocas horas. A mi parecer este sistemita ayudaría mucho con los problemas de la espera, si todo fuera pauteado y ordenado, de la misma forma que se controlan los vuelos internacionales. Mi idea es un tanto utópica, mas adelante explicare porque.
Un punto a favor del Transantiago es la posibilidad de planificar el viaje en internet (a los que puedan acceder a este servicio ya sea de algunas de las franquicias monopólicas de las telecomunicaciones o en el ciber de la señora Juanita), suprimiendo el grito clásico: "Tío pasa por Santa Rosa?".
Me gusto mucho la funcionalidad de la pagina, al escribir el destino y el punto de inicio del viaje se despliegan varias opciones todas señalando ya sea el metro y troncal que hay que tomar o el bus de acercamiento para llegar al metro y en que estación uno debe bajar etc. además de señalar el tiempo estimado, en resumen, diez puntos por eso.

2.- Algo Nuevo Con Sabor (Y Olor) A Viejo: A todo el mundo se le dijo lo magnificas que serian las nuevas "maquinas", menos contaminantes y mas silenciosas. Debo dar crédito a lo de silenciosas, días después de la implementación del Transantiago tuve que internarme en la cuadratura Santiaguina de lo que llamamos "centro" por razones que ya no recuerdo. A dos cuadras de la Alameda note algo raro, como que algo faltaba en el paisaje de aquel lugar. Grata fue mi sorpresa al percatarme del extraño pero satisfactorio sonido del silencio, un silencio muy agradable por lo demás.
La sensación a engaño nació al ver detenidamente algunos buses de acercamiento, y a veces no era necesario acercarse tanto. Ver una pequeña nube de humo negro subir en el aire te hace pensar que quizás las cosas no han cambiado tanto. Siguen siendo las viejas carcachas, que emulaban a una orquesta sinfónica con instrumentos de plástico, pero con nueva ropa, pintura fresquita y quizás un poquito de cera Arela.
Aunque las nuevas maquinas tampoco son la perfección, mas no por su tecnología, sino que por el factor humano que pone "en movimiento" nuestro transporte.

3.- El Motor Biológico: El amado, odiado, y nunca bien ponderado, (tambores por favor) chofer, el buen "tío", el aspecto humano que mueve este inmenso y complejo servicio de transporte. A mi parecer son una de las causas importantes, no la más trascendental, dentro de los problemas o deficiencias. Las maquinas mejoraron?, si algunas. El sistema de cobro mejoro? si bastante. Cambiaron los choferes? No, desafortunadamente no.
Al parecer el incentivo de un salario fijo no pudo parar el instinto innato de Fittipaldi que reside en... bueno alguna parte de sus cuerpos, que además parece incitarlos a desconectar los GPS de sus maquinas. Las seudo carreras siguen realizándose, la pregunta inmediata es ¿Porque? Creo que la palabra más indicada es: Naturaleza.
Cabe notar que estos "naturales" de las calles han aprovechado la nueva tecnología que se les proporciona, en ciertos casos no de una manera provechosa. Para los que no lo sepan, muchas de las nuevas maquinas poseen cambios automáticos, esto que implica, que solo con poner directa el auto comenzara a moverse, por lo cual el freno debe pisarse, como es lógico, para evitar el movimiento del vehículo. Hace unos días un primo mío menciono un evento particular que vivo en uno de los nuevos buses. El chofer, al parecer muy aburrido esperando que la gente se subiera, comenzó a soltar y apretar el freno, lo que produjo un efecto de...emm...dejémoslo en... "efecto barco pirata" cosa que desestabilizo a muchos de los pasajeros que estaban de pie, o peor aún, subiendo.
Aquel día, ya que estaba el tema en la mesa, nos explayamos un poco más. Otro detalle que se menciono fue la costumbre de acelerar el vehículo hasta los límites de su capacidad, ¿y para qué?, solo para llegar a una luz roja, o a un paradero y frenar a última hora y con el pedal a fondo, consecuencia, la mitad del bus al suelo. En este aspecto no tengo muchas esperanzas, si consideramos la cultura de conducción de nuestro chilito, no hay mucho que hacer. Ahora lo veremos.

4.-... Y El Entorno No Ayuda: Aplaudo los progresos que se hicieron en el aspecto vial (hasta el momento) para complementar el proceso de cambio en el transporte público. Debo hablar por el sector que más domino. La Avenida Santa Rosa, una pulcra obra de ingeniería, cuando crezcan los arboles quedara aun mejor, pero es notablemente funcional para el fin que fue modificada. Las transformaciones que se están haciendo ahora en la Avenida Las Industrias creará un corredor paralelo que agilizara enormemente el sistema público que estamos tratando. Hasta ahora he mencionado aspectos favorables, el punto al que quiero llegar es al automovilista promedio.
En muchas de las calles se pinto, se dividió y se señalizo una pista específica para que los buses puedan andar con más fluidez, pero que pasa, muchos chilenos no lo consideran y las ocupan como una pista mas.
Fuera de la habilidad al volante, hay otros puntos que entorpecen con pequeños granitos de arena. "Pequeños granos de arena en un gran montaña de arena", frase célebre de un amigo, su significado es aún desconocido.
Veamos el tema de los paraderos, su ubicación, muchas veces parece ser una broma. Paraderos a una cuadra de distancia entre sí, paraderos que solo son un cartel en medio de un pequeño tierral, incluso algunos en los cuales concurre mucha gente y el espacio los obliga a esperar en la calle misma, poniendo sus vidas en peligro y la privación de la libertad a alguien que cometa un error. Falto perfeccionar el diseño "solo un poquito".

Como conclusión: Como idea es muy buena, la innovación en el sistema de pago, la posibilidad de planificar el viaje, la implementación de maquinas más amplias, las mejoras viales que se están desarrollando gracias a esto, el sueldo fijo de los choferes, todos aspectos que denotan cierto avance, que ha sido despreciado y criticado por la impaciencia, por el "lo quiero ahora ya", todo proceso de cambio requiere tiempo. Creo que debemos darle el suyo al Transantiago.

Un proyecto ambicioso de realización prematura, pero que con el tiempo ira evolucionado para alcanzar la eficiencia.



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